¿Qué es la condroitina?
La condroitina (condroitín sulfato o sulfato de condroitina) es importante un componente estructural del cartílago que brinda resistencia a la compresión y suprime la expresión de varias citocinas que afectan el catabolismo del cartílago y causan un efecto sinérgico que modula el metabolismo de la matriz del cartílago articular [1].
El uso de este compuesto natural para complementar el tratamiento de la osteoartritis de rodilla ha sido aprobado por la ESCEO (European Society for Clinical and Economic Aspects of Osteoporosis and Osteoarthritis) [1].
¿Cuáles son los beneficios de consumir condroitina?
El condroitín sulfato solo o en combinación con la glucosamina es utilizado como un suplemento seguro y efectivo para el tratamiento de los síntomas de la osteoartritis basado en diversos estudios que lo avalan [2].
Estos estudios han demostrado que los suplementos de condroitina sulfato pueden prevenir la degradación del cartílago articular. Este efecto protector está relacionado con actividad antiinflamatoria e inmuno moduladora del condroitín sulfato al estimular la síntesis de ácido hialurónico y proteoglicanos e inhibir la síntesis de enzimas proteolíticas y óxido nítrico [1].
Esto hace que la condroitina pueda mantener la viscosidad en las articulaciones y estimular la reparación del cartílago y la síntesis de colágeno por lo que puede reducir los síntomas de la osteoartritis [3].
Precauciones o efectos adversos
La evidencia indica que el sulfato de condroitina, consumido en dosis de hasta 1200 miligramos al día, no es tóxico y no produce efectos adversos significantes [4].
Casos de estudio
En un estudio realizado en pacientes con osteoartritis en rodillas se les suministró una dosis de 800 miligramos de condroitina diarias durante 6 meses. Los investigadores encontraron que los pacientes habían sufrido un 39% menos de perdida de cartílago y un 35% menos daño en la médula ósea en 6 meses comparado con otros pacientes que no habían recibido el suplemento [5].
Referencias
- Simental-Mendía, M., Sánchez-García, A., Vilchez-Cavazos, F., Acosta-Olivo, C. A., Peña-Martínez, V. M., & Simental-Mendía, L. E. (2018). Effect of glucosamine and chondroitin sulfate in symptomatic knee osteoarthritis: a systematic review and meta-analysis of randomized placebo-controlled trials. Rheumatology International, 38(8), 1413–1428. https://doi.org/10.1007/s00296-018-4077-2
- Volpi, N., & Maccari, F. (2008). Quantitative and Qualitative Evaluation of Chondroitin Sulfate in Dietary Supplements. Food Analytical Methods, 1(3), 195–204. https://doi.org/10.1007/s12161-008-9020-9
- Cömert Kılıç, S. (2021). Does glucosamine, chondroitin sulfate, and methylsulfonylmethane supplementation improve the outcome of temporomandibular joint osteoarthritis management with arthrocentesis plus intraarticular hyaluronic acid injection. A randomized clinical trial. Journal of Cranio-Maxillofacial Surgery, 49(8), 711–718. https://doi.org/10.1016/j.jcms.2021.02.012
- Hathcock, J. N., & Shao, A. (2007). Risk assessment for glucosamine and chondroitin sulfate. Regulatory Toxicology and Pharmacology, 47(1), 78–83. https://doi.org/10.1016/j.yrtph.2006.07.004
- Greg Arnold, D. C., (2011) Chondroitin Shows Benefits for Knee Health. Recuperado el 03 de noviembre del 2021 de: https://pitchingdoc.com/fileupload/NOW%20Foods%20Articles/Joint%20Health/2011/Chondroitin%20Shows%20Benefit%20For%20Knee%20Health%20-%204.14.11.pdf